sábado, 18 de octubre de 2008

El ejército USA

Excelente escritor que sabe aunar la visión general estratégica con los incidentes tácticos, incluyendo la anécdota personal que le ofrece al lector un toque humano muy cercano. Atkinson es periodista e historiador, y aunque muchas veces renegué contra los periodistas (por su escasa información en términos técnicos –lo que en sí no es culposo, pero resulta “doloso” si se oculta- y por la falta de conocimientos históricos de base) esta vez tengo que reconocer que le otorga a la narración un colorido y dramatismo muy eficaz para poder representarnos las operaciones a distintos niveles de análisis.

Su primer libro “Un ejército al amanecer” cuenta como el ejército norteamericano se hizo adulto… a golpes, y su segundo libro “El día de la batalla” prosigue la narración mostrando como, luego de innumerables errores, el mismo ejército terminó siendo una fuerza creíble (algo que los ingleses tardaron bastante en asimilar).

miércoles, 3 de septiembre de 2008

DVD sobre la 1ra.GM

La 1ra. Guerra Mundial no es tan popular como la 2da. En parte se comprende tanto por la cercanía temporal como por la tecnología puesta en juego; además de los aspectos criminales del régimen nazi que también tiene su morbo. De todos modos la 1ra. fue muy importante y tanto las estrategias puestas en juego como las máquinas que se desarrollaron no tienen parangón en el siglo XX. Esta trilogía en DVD es muy interesante, además el color le agrega un factor nada despreciable para poder captar en toda su grandiosidad los escenarios y luchas de esa contienda. La narración inglesa es de Kenneth Branagh, cosa que se pierde en la edición española (lamentablemente), pero de todos modos me parece un documento digno de tener en nuestra biblioteca.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Tempestades de acero

La lectura del libro de Ernst Jünger, Tempestades de Acero, es muy aconsejable para quien se interese por la historia militar. El autor tomo notas breves durante su participación en la 1ra. Guerra Mundial y luego las transformó en un libro que tuvo un gran éxito en 1920. Sucesivas ediciones mantuvieron y consolidaron ese favor no sólo de los especialistas sino también del gran público. Su narración es sencilla, clara y a la vez contundente. Para más detalles ver el comentario de su libro en el Blog Libros y Lecturas.

jueves, 21 de agosto de 2008

Imágenes y lectura

Leo que millones de fotos saldrán publicadas (ver) Habrá que localizar ese lugar ya que, para el estudioso, una foto... es una foto. No es verdad que una imágen vale mil palabras (por lo menos en el campo de la historia militar), pero sí es verdad que sólo con leer no podemos imaginarnos cabalmente lo que ha sucedido. Las imágenes, son importantes, aunque no esenciales, para nuestra comprensión de hechos pasados.

viernes, 18 de abril de 2008

Varsovia 1944

La frontera ruso-polaca siempre tuvo un carácter problemático. Desde hacía siglos oscilaba hacia el Este o hacia el Oeste según fueran más fuertes los polacos o los rusos. El avance bolchevique del General Tujachevsky (luego represaliado él y su familia por Stalin) se frenó a orillas del Vístula en 1920, y la derrota del general dañó el prestigio de Stalin que fue acusado por Trotski de no cumplir las órdenes de apoyo al avance. En realidad si bien Stalin estaba en sorda pugna con Tujachevsky aunque se hubiera empleado a fondo probablemente también éste hubiera fracasado.

El caso es que Stalin siempre guardó resentimiento hacia los polacos y la firma del tratado nazi-soviético de 1939 le permitió desplazar hacia el oeste la frontera soviética, cumpliendo así el propósito fracasado casi dos décadas antes, y de paso fusilar a toda la clase dirigente polaca que tuvo a su alcance. Para evitar las protestas de los polacos exiliados, posteriormente se hizo pasar la matanza de Katyn como causada por las tropas nazis y el mismo Mariscal Tujachevsky, de origen polaco, participó en el fraude (igual que Rokossovski, rescatado posteriormente por Stalin del GULAG para ponerlo al frente del grupo de ejércitos que destruyó el frente alemán)

Por la parte alemana la invasión de 1939 fue muy diferente a la ocurrida en la primera guerra mundial. En ésta la ocupación germana fue mucho más benévola que la experiencia que tenían con las tropas rusas, e incluso llegó a originar la creación de un movimiento polaco de tendencia germanófila. Por lo tanto la población no tenía experiencia para prever lo que les aguardaba.

La parte occidental de Polonia fue anexionada directamente al Reich, y en la central, contigua a la parte invadida por los soviéticos, se constituyó un "Gobierno Central", dirigido por Hans Frank, consejero jurídico de Hitler, y subordinado a las SS.

Fue un gobierno cruel que tuvo por objetivo eliminar la mayor cantidad de polacos posibles. En particular el gobierno de Varsovia estaba orientado a reducir la ciudad a un poblado de segunda categoría.
Los alemanes utilizando medidas administrativas y policiales sometieron al terror a la población; crearon campos de concentración y de exterminio (Auschwitz y otros).

La resistencia polaca fue la mejor organizada de los países ocupados. Una de las razones radicó en que se había preparado antes de la guerra; la otra, fue el importante auxilio que recibió del gobierno británico. Esta "resistencia" estaba estructurada al modo militar; dependía directamente del Gobierno Polaco en el exilio, en Londres, y recibía de Churchill apoyo en armas y dinero. La situación le fue favorable hasta 1944, hasta que Stalin rompió con el Gobierno en el exilio.

Cuando se produjo el avance del general Rokossovski (no olvidemos que éste era polaco y había estado sometido a torturas por la policía estalinista) los resistentes polacos sabían perfectamente que no contaban con Stalin para defender la independencia de su país; por lo tanto existían dudas en el seno del gobierno exiliado si era o no conveniente el levantamiento armado cuando llegaran las tropas soviéticas. El sector escéptico, que había vivido en Rusia, sospechaba, y con razón, de los planes del dictador rojo. Los optimistas, en cambio, tendían a hacer caso de los consejeros USA y británicos que no conocían tan de cerca como se las gastaban los rusos.

Los hechos posteriores demostraron al mundo que los polacos no tenían posibilidades de volver a ser libres estando tan cerca de los soviéticos y sin contar con el apoyo de las democracias occidentales que les dieron la espalda en el momento más crucial. Para más escarnio ni siquiera se les permitió participar en el Desfile de la Victoria, finalizada la guerra; sólo lo hicieron aquellos venidos de Moscú.

Así Polonia fue doblemente derrotada. Primero por la invasión Alemania-Soviética y luego por la "liberación" estalinista posterior. La segunda guerra mundial que empezó para defender a Polonia del ataque nazi, terminó sin lograr que Polonia volviese a ser una nación libre. Paradojas de la historia.

[Resumen basado en la lectura del libro: "Varsovia 1944" de Norman Davies. Brigantinus]

miércoles, 17 de octubre de 2007

Rodas, 1522

El 26 de junio de 1522 (siglo XVI), la pequeña isla de Rodas, situada muy cerca de la costa turca, recibió la visita de 300 barcos que venían no precisamente en son de paz. Los Caballeros de San Juan (también llamados “del Hospital de San Juan de Jerusalén” asentados en la isla desde 1310 y desde donde se dedicaban a guerrear contra el imperio turco), se enfrentaron a una amenaza muy seria.

Rodas era considerada una fortaleza inexpugnable, pero Philippe Villiers de L’Isle Adam, gran maestre de la Orden, con sólo 600 caballeros y 5000 soldados, más 7 barcos de guerra y careciendo completamente de artillería móvil, no pudo evitar que 100.000 turcos, comandados por Solimán el Magnífico, pusieran sitio al castillo donde se refugiaron los cristianos.

La Orden de los Hospitalarios, fundada en 1113 con el propósito de proteger a los que peregrinaban a Tierra Santa, había sido expulsada antes de este acontecimiento de tierra palestina y posteriormente de Chipre. Rodas era la última frontera delante del turco, a sólo 16 kilómetros de Anatolia y apuntaba como una flecha hacia los otomanos. Ahora Solimán, cansado de las correrías piratas de los caballeros cristianos se aprestaba a quitarse esa molesta espina. Los caballeros lo sabían y se aprestaron a una lucha a muerte.

A pesar de la gran diferencia de efectivos Rodas no era presa fácil. Estaba fortificada con gruesas y bajas murallas, rodeadas de fosos secos y parcialmente ocultos por explanadas hechas de tierra que resistían mejor a los cañonazos. El fuego de artillería ligera y los mosquetes podía hacer gran mortandad entre los atacantes y de hecho así fue.

Solimán se enfrentaba a su primer desafío en combate y confiaba plenamente en sus reorganizadas y aguerridas fuerzas y en el peso de su artillería. Por lo tanto empezó con un fuerte cañoneo que dio la impresión de acallar las defensas cristianas; pero al empezar el ataque de infantería, se encontraron que los caballeros, saliendo de sus refugios, habían resistido al implacable bombardeo y estaban dispuestos para la lucha. Las bajas fueron cuantiosas y el ataque resultó un desastre.

Varios ataques por sorpresa siguieron el mismo camino. Los zapadores y minadores se encontraron que sus intentos también resultaban vanos; un mar de llamas, producidas por gasolina incendiada, los achicharró varias veces impidiendo que las murallas saltaron por los aires. En la defensa de Rodas se destacó particularmente Gabriele Tadini di Martinego, especialista en fortificaciones recién llegado de Venecia. Su aporte fue esencial para detener los ataques turcos. Hizo instalar grandes tambores enterrados en el suelo, muy cerca de las murallas, con garbanzos encima. Cuando éstos empezaban a saltar era signo que los zapadores turcos cavaban en esa dirección. Así resultaba fácil preparar el contraataque.

Los cristianos resistieron en Rodas hasta el 25 de diciembre de 1522 y lograron que Solimán los dejase marchar a Creta. Caballeros, soldados y cientos de habitantes fueron así transportados hacia el exilio. Solimán jamás olvidó este sitio y cuentan los cronistas que la dura lucha le dejó una huella definitiva hasta su muerte el 4 de septiembre de 1566 en plena invasión de Austria.

Una excelente descripción de esta batalla puede encontrarse en el libro: “50 Batallas que Cambiaron el Mundo”, de William Weir, Inédita Editores, Barcelona, 2007.

viernes, 24 de agosto de 2007

El tanque

El tanque no es una invención contemporánea, ya Leonardo da Vinci, en pleno siglo XVI, diseñó un carro acorazado, con cañones, y naturalmente tirado por... bueyes. Sin hablar de las máquinas de guerra romanas, destinadas a derrumbar murallas, que bien podrían ser los antecesores remotos de esta arma.Pero el tanque tal como lo conocemos empezó su marcha a fines de la 1ª guerra mundial. Los británicos experimentaron con vehículos de motor sobre orugas, aunque al principio sólo se los pensó para arastrar la artillería sobre terrenos poco idóneos para los transportes tradicionales. Más de una idea se pasó a la otra y pronto se vió su utilidad para romper el estancamiento de la guerra de trincheras e impedir el fuego de ametralladoras que diezmaba a la infantería propia. Los tanques eran ideales para aplastar nidos de ametralladoras y los bunkers de las primeras líneas de fuego.
Utilizando como base el tractor norteamericano Holt se inventó este artilugio que, como decíamos, empezó a funcionar en 1916 durante la ofensiva del Somne. Su nombre de código era Mk I y se los registraba, en su envío al frente, para evitar el espionaje enemigo como "tanques de agua".Se diseñaron dos versiones a las que se llamaron poéticamente: macho y hembra. Los "macho" tenían dos cañones de 57 mm en salientes laterales, y las "hembras" llevaban cuatro ametralladoras. Se suponía que los "macho" eran los encargados de romper las líneas destruyendo los bunkers enemigos y las "hembras" acompañaban a la infantería en su ataque posterior.La efectividad de los tanques fue muy grande, pero más que nada debido al asombro y al terror que causaron en las tropas alemanas. Desde el punto de vista práctico eran poco fiables, se averiaban rápidamente y además no eran capaces de superar el barro cuando éste era demasiado para sus elementales orugas.
Curiosamente los alemanes, al contrario de lo que pasó en la segunda guerra mundial, no prestaron atención a la nueva arma y unicamente produjeron unos pocos del llamado A7V, un enorme vehículo acorazado de 33 toneladas, con una tripulación de 18 hombres, un cañón de 57 mm y 6 ametralladoras. En realidad era un castillo que se desplazaba. Una concepción muy poco razonable que no contribuyó a mejorar la opinión del Alto Mando alemán.Durante la primera guerra se desarrollaron en total cuatro modelos del Mk, y los francesas sacaron el Renault FT 17 que incorporó la novedad de colocar el cañón principal en una torre giratoria central. Este diseño tuvo éxito y posteriormente se generalizó a todos los tanques, tomando éstos la fisonomía habitual en esta arma.
Ahora, ya en el siglo XXI las fuerzas acorazadas están amenazadas por el desarrollo tecnológico. Los tanques son fácil blanco de cohetes (tanto lanzado por vehículos aereos como desde tierra) y su coste tan elevado puede volatilizarse en segundos. Se está experimentando con tanques pequeños, como de juguete, pero teledirigidos. Los alemanes ya emplearon estos artilugios en la segunda guerra. Probablemente tendremos en los próximos años grandes novedades en toda clase de armas y lo que si es seguro es que si los tanques siguen en la lucha... serán muy diferentes a lo conocido.

lunes, 9 de julio de 2007

Vacaciones

Hasta mediados de agosto no seguiré con el blog.
Reconozco que tampoco estos meses le hecho mucho caso. El problema es que hay tantas cosas sobre materia bélica en la red que sumar un simple duplicado tampoco me interesa. Tengo que encontrar el nicho, el lugar, la posición, adecuada para que este blog pueda aportar algo diferente; si bien no en la información, por lo menos en el punto de vista.
Así que aprovecharé las vacaciones para pensar sobre ello.

miércoles, 16 de mayo de 2007

El acorazado Bismarck

Pronto, el 27 de mayo, será el aniversario del hundimiento del famoso acorazado ligero de 45.000 toneladas, que al mando del Almirante Lutjens constituía en 1941 el buqué más poderoso de la marina alemana de guerra.
Este acorazado mostraba simultáneamente el poder de la tecnología alemana y el atraso conceptual de sus altos mandos, incluyendo a Hitler, que seguían pensando en los acorazados como los buques más importantes de cualquier marina que se precie. En ese mismo año se demostrará que otra clase de buques eran realmente los importantes: el portaviones (los norteamericanos se salvaron milagrosamente en diciembre de 1941 del ataque de la aviación japonesa en Pearl Harbour).
Si el rearme alemán, que a partir de 1936 avanzó a velocidad de tren expreso, hubiera incidido en el fortalecimiento de la flota submarina y en la creación de portaviones de apoyo, es probable que la guerra se hubiera alargado un poco más. Más no fue así y, reconociendo el heroismo de los marinos alemanes, nos congratulamos de tal ceguera.
El Bismarck iba a funcionar como buque corsario, destinado a colaborar con los submarinos nazis en la interrupción del transporte hacia Gran Bretaña, pero su singladura duró poco. El 24 de mayo una formación británica de cuatro buques lo descubrió en su salida. De inmediato el Bismarck se defendió y hundió al acorazado Hood (sólo 3 se salvaron de una tripulación de 2.500) y dañó seriamente al Pince of Wales. Cuatro días duró la persecución, siendo atacado por aviones y barcos como el King George V, el Rodney, el Norfolk y el Dorsetshire. Al final, sin timón y navegando en círculos fue hundió a 649 km. de la base alemana de Brest. Sus dos mil tripulantes también lo acompañaron al fondo del mar.
Fué un duro golpe para una potencia que en ese momento brillaba con todo su maligno fulgor; y un anticipo de lo que el destino le deparaba.

jueves, 3 de mayo de 2007

Japón, a principios del siglo XX

El libro Los Guerreros del Oro, de Sterling Seagrave y Peggy Seagrave, merece leerse para tener una idea de lo que pasó a fines del siglo XIX y principios del XX en el Este de Asia. Una recensión del libro se encuentra en < http://librosylecturas.blogspot.com/search?q=Los+guerreros+del+oro>
El 8-febrero de 1904 Japón lanza dos ataques sorpresa, uno contra la base naval rusa de Vladivostok y otro contra dos buques de guerra rusos anclados en el puerto coreano de Inchon. La flota del Báltico, rusa, enviada en largo viaje por el Zar para combatir a los japoneses es derrotada en la batalla de Tsushima, en mayo de 1905. Como consecuencia Rusia pide la paz y cede a Japón el sur de la isla de Sajalín, sus contratos comerciales con Manchuria y el control de su línea ferroviaria que atravesaba la zona.
Japón, inmediatamente declara la guerra a Corea y la toma bajo su dominio. El 22-agosto de 1910 Corea deja de existir como país es incorporada al territorio de Japón. Los japoneses instauraron una férrea dictadura para aplastar cualquier reacción coreana y establecieron una policia omnipresente, la Kempeitai, similar a la gestapo nazi, para erradicar cualquier respuesta de patriotas coreanos. Los japoneses expoliaron sistemáticamente toda la península coreana, utilizando extensivamente la intimidación, el chantaje, el secuestro y la brutalidad con los prisioneros, más de 140.000 en 1918. Toda Corea fue despojada, tanto de sus obras de arte, como de los productos agrícolas básicos, llevándolos en masa a Japón donde sirvieron para diversos fines políticos y para alimentar las ricas colecciones privadas de arte. Según el historiador coreano Yi Kibeck, el objetivo de la invasión japonesa fué: "erradicar la conciencia de una identidad nacional coreana, empezando por sus raíces, y borrar de ese modo de la faz de la tierra la existencia misma del pueblo coreano" ( pag.9, op. cit.).
La experiencia exitosa de Corea, llevó a los japoneses a invadir Manchuria y a establecer un gobierno títere que le permitiese las manos libres. El caso de Manchuria era diferente al de Corea, ya que carecía de grandes riquezas, en cambio el país tenía buena tierra, bosques y depósitos minerales que estaban listos para ser explotados. Y así fue, una rapiña desenfrenada se abatió sobre esta zona, del tamaño de dos Texas, y así fue como Manchuría se convirtió en el período de entreguerra en el principal centro asiático de drogas duras y en una colonia esquilmada del Japón imperial.

El detalle de esta operación puede leerse en el libro mencionado, y cómo tenemos muy poco material en español, la información que ofrece es esencial.

La ocupación de Manchuria sirvió al ejército japonés para establecer una base contra China y la zona fue utilizada para una serie de campañas relámpago sobre el Imperio del Centro ocupando cuatro provincias chinas; y para más recochineo el Japón anunció la “independencia” de Manchuria que pasó a llamarse Manchukuo con Pu-Yi al mando; el último emperador manchú de China encontró un gobierno que en realidad nunca pudo ejercer.

La historia de Pu-Yi y cómo colaboró con la ocupación japonesa en detrimento de su país es lamentable y en un mínima parte fue reflejada en la película “El último emperador” dirigida por Bernardo Bertolucci; lo que en la película no aparece es el duro régimen estblecido por los japoneses en todo el territorio supuestamente independiente. Una historia de saqueos y expoliación que todavía espera ser conocida y reconocida en nuestro mundo.