lunes, 10 de noviembre de 2008
Ampliación de Auschwitz
Fotos de la Segunda Guerra Mundial
domingo, 2 de noviembre de 2008
La liburna
En la antigüedad también se inventaba, algo que parece una obviedad pero que en nuestro tiempo de abruptos cambios tecnológicos resulta estimulante pensar en ello. Algunos inventos, quizá muchos, nunca llegaron a ser conocidos por la sencilla razón que no tuvieron éxito. En la imagen se ve uno de ellos. La liburna, que a fines del período antiguo era sinónimo de “nave”, aunque en su origen se refería a una embarcación con dos filas de remos y proa de bronce. Pues bien este invento proponía la sustitución de la propulsión manual por la animal. Seis bueyes hacen girar por pares tres cabrestantes en la cubierta del barco; y éstos mueven tres ruedas de paletas en el exterior de la borda.
El invento, que combinaba dos tipos de molinos conocidos en la época (el tradicional y el molino de agua vertical), estaba pensado para ahorrar efectivos “sine auxilio cuiusquam turbae” que cómo se puede entender perfectamente, permitiría a los navegantes de barcos de guerra sobre todo, prescindir del auxilio de la “turba”, esos remeros con que solían pagar sus culpas los condenados.
El invento era práctico y en cierto modo adelantaba los barcos de rueda que en muchas películas aparecen, con sus respectivos tahúres, en el Misisipi, entonces ¿por qué no se puso en práctica? Por un lado técnicamente tenía problemas. Para realizar la operación encomendada los bueyes debían describir, como mínimo, un círculo de
¿Por qué Hitler invadió a la Unión Soviética?

Visto en perspectiva histórica fue un tremendo error que, a la postre, determinó la liquidación del 3º Reich… pero ¿fue tan irracional la decisión como ahora nos parece?
Situémonos a principios de 1941. Gran Bretaña arrinconada en su pequeña isla, sometida a un bombardeo implacable y sin ninguna posibilidad de cambiar el signo del conflicto. Si no fuera por la ayuda de Roosvelt estaría a punto de pedir la paz (como Hitler esperaba y un sector importante del establishment británico deseaba), pero aún así toda su situación era crítica. EEUU difícilmente entraría en la guerra europea; su presidente se lo había prometido al pueblo y por eso ganó las elecciones. Existía una gran corriente aislacionista en este país, y Hitler estaba al tanto de ello.
Por otra parte ¿Qué era
¿Era entonces tan descabellado aprovechar la coyuntura? ¿No era una oportunidad que parecía una ventana abierta hacia la conquista y que en pocos años se cerraría definitivamente?
Creo que muchos de los críticos actuales en aquel momento, y sin la información privilegiada que da el análisis post mortem, habrían coincidido con el Führer.
Entonces ¿Qué anduvo mal? ¿Era falsa la información que obraba en manos alemana? Ahora sí que podemos utilizar la perspectiva que nos da la historia, y en mi impresión fueron básicamente dos cosas las que provocaron el desastre germano.
La primera se encuentra en el carácter especial de la invasión nazi. Se la pensó como una guerra de exterminio y de subordinación permanente para a la población que hubiera sobrevivido. Las órdenes de
Esta actitud determinó que una parte importante de la población invadida, que tenía a su vez, un gran rechazo por Stalin y su política, en vez de ayudar a la caída del poder soviético no tuviese más remedio que echarse en sus brazos (los primeros recibimientos de las tropas alemanas fueron de confraternización y con flores… en poco tiempo esas aclamaciones se apagaron). Entre dos males, el menor era el terror estalinista. De esta forma Hitler logró el milagro que las purgas y las checas no habían podido obtener: enfrentarse a todo un pueblo unido que luchaba no por razones ideológicas sino por su supervivencia y libertad. (2)
La otra razón, y no menos importante, fue el haber declarado la guerra a EEUU, luego del ataque japonés en Pearl Harbour, dándole en bandeja a Roosvelt la posibilidad de negar lo que hasta el momento, y sólo de boquilla, había defendido: la neutralidad del gran coloso del norte. La entrada de EEUU en la guerra fue determinante, y lo que era un primer frente exangüe (la lucha contra la aislada G.Bretaña) se convirtió en otro frente poderoso capaz de enfrentarse de igual a igual con los alemanes.
Por lo tanto el análisis histórica debería distinguir entre los planes de Hitler, su ocasión política y militar, y su ejecución posterior, ligada a la ideología nazi y a su cosmovisión racista basada en la superioridad aria. Naturalmente que, además hubo errores diversos, pero éstos que he señalado son los que, a mi parecer, fueron determinantes. Sin embargo, insisto, la idea de invadir
(1) Recordemos que de los 5 Mariscales de
(2) Para el que albergue dudas sobre el carácter asesino de esta invasión le recomiendo que lea el libro de Wolfram Wette, “
jueves, 30 de octubre de 2008
Armas de la antigüedad. II
Los arietes no eran la única manera de enfrentarse a los sitiados, que amparados detrás de sólidos muros eran capaces de aguantar largo tiempo. Estaban las “torres”, construcciones de madera, con ruedas, capaces de acercarse a las murallas y desde una altura mayor que éstas lanzar toda clase de objetos contundentes contra los defensores. Lo mejor era utilizar una combinación de ambas armas, de esta manera se lograba una acción conjunta que reforzaba el ataque y permitía concentrar más fuerzas en un mismo punto. En el año
miércoles, 29 de octubre de 2008
Armas de la antigüedad. I
Solemos considerarnos en el siglo de la tecnología, despreciando lo que se ha hecho en el pasado, y más aún en la antigüedad… pero nuestro punto de vista adolece de bastante ignorancia. Tomemos por ejemplo el caso de las ciudades amuralladas y los aparatos que se inventaron para vencer estos obstáculos. Entre las máquinas de asedio figuran en un lugar destacado los “arietes”, esas estructuras generalmente de madera, con punta de metal, que pugnaban por hacer un agujero en la muralla y por allí penetrar al asalto de la ciudadela. Según cuenta Ivon Garland (en su libro “La guerra en la antigüedad”) esta arma fue inventada en el asedio de Samos (440-
Los mayores arietes de los griegos fueron construidos en el -305 durante el asedio de Rodas, éstos tenían una viga de
En la imagen un ariete posterior, tecnológicamente más avanzado, con iguales dimensiones que el mencionado pero que sólo necesitaba cien hombres (10 veces menos) en su dotación para ser utilizado.
Una tecnología complicada, que en trance de tener que reinventarla en estos días seguro que muchos no tendrían ni la menor idea de cómo hacerlo.
sábado, 18 de octubre de 2008
Richard Overy
El ejército USA
Excelente escritor que sabe aunar la visión general estratégica con los incidentes tácticos, incluyendo la anécdota personal que le ofrece al lector un toque humano muy cercano. Atkinson es periodista e historiador, y aunque muchas veces renegué contra los periodistas (por su escasa información en términos técnicos –lo que en sí no es culposo, pero resulta “doloso” si se oculta- y por la falta de conocimientos históricos de base) esta vez tengo que reconocer que le otorga a la narración un colorido y dramatismo muy eficaz para poder representarnos las operaciones a distintos niveles de análisis.
Su primer libro “Un ejército al amanecer” cuenta como el ejército norteamericano se hizo adulto… a golpes, y su segundo libro “El día de la batalla” prosigue la narración mostrando como, luego de innumerables errores, el mismo ejército terminó siendo una fuerza creíble (algo que los ingleses tardaron bastante en asimilar).
miércoles, 3 de septiembre de 2008
DVD sobre la 1ra.GM
La 1ra. Guerra Mundial no es tan popular como la 2da. En parte se comprende tanto por la cercanía temporal como por la tecnología puesta en juego; además de los aspectos criminales del régimen nazi que también tiene su morbo. De todos modos la 1ra. fue muy importante y tanto las estrategias puestas en juego como las máquinas que se desarrollaron no tienen parangón en el siglo XX. Esta trilogía en DVD es muy interesante, además el color le agrega un factor nada despreciable para poder captar en toda su grandiosidad los escenarios y luchas de esa contienda. La narración inglesa es de Kenneth Branagh, cosa que se pierde en la edición española (lamentablemente), pero de todos modos me parece un documento digno de tener en nuestra biblioteca.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Tempestades de acero
La lectura del libro de Ernst Jünger, Tempestades de Acero, es muy aconsejable para quien se interese por la historia militar. El autor tomo notas breves durante su participación en la 1ra. Guerra Mundial y luego las transformó en un libro que tuvo un gran éxito en 1920. Sucesivas ediciones mantuvieron y consolidaron ese favor no sólo de los especialistas sino también del gran público. Su narración es sencilla, clara y a la vez contundente. Para más detalles ver el comentario de su libro en el Blog Libros y Lecturas.